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Mostrando entradas con la etiqueta Wiggins. Mostrar todas las entradas
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17 mayo, 2013

Did not start is the limit

British coolness: hotel con moqueta. Esos ácaros....
Quizás el primer indicio estaba ahí y no se supo interpretar: apenas habían transcurrido las primeras pedaladas del Giro de Italia y caía el primer Sky. No contra el parcheado asfalto italiano, sino en la clasificación general. De una manera ignomiosa y ciertamente sorprendente, especialmente mirando el espejo del UsPostal, ese referente ineludible para el equipo científico.

Se citan mucho los siete Tours consecutivos de Armstrong -note el lector que no utilizo la palabra "ganados", pero no encuentro una partícula mejor que "de"-, pero no tanto que durante esa tiranía farmaceútica, además de que sólo otros tres corredores también acabaron la carrera, el equipo del yanki llegó siempre completo a París, salvo un abandono.

Ni se caían, ni enfermaban. Lo llaman la suerte del campeón, pero ya sabemos que era mucho más que eso. El UkPostal, la tremenda apisonadora que arrolló en las pruebas más importantes por etapas de 2012, era exactamente igual. Todos enteros, nadie abandona, todos en forma para tirar decenas de km. del pelotón., llega este Giro y ¡zas!.

Ganan el segundo día la crono por equipos. Encabezando el equipo entra Dario Cataldo, supuesto joven italiano fichado este año y que había sido 12º en los dos Giros anteriores. Pieza clave, por tanto: por eso lo dejaron entrar el primero, aunque el liderato fue para su compañero y compatriota Puccio, más avispado en el sprint del primer día en Nápoles.

Bah, da igual, Cataldo ya se pondría líder en los finales complicados en el sur de Italia, intercambiándose el maillot de líder con su compañero como hacía de manera circense el ONCE cuando ganaba CRE. Pues no: al día siguiente el italiano entró el 197º de la etapa, dejándose 19´31", siempre mejor que el 206º de un día después, con otros 28´20" de pérdida.

Había enfermado. De ese momento también salen las primeras muestras de debilidad de Wiggins. Ya saben que en el ciclismo, cuando enferma uno de un equipo, enferman más. Aunque no compartan habitación, ni hábitos, ni preparación ni objetivos. Lo hemos visto en ONCE, Banesto, PDM, MG Technogym, TVM, Kelme...

Enfermó Cataldo, y también Wiggins empezó a flaquear: en Serra San Bruno entró por detrás de todos los favoritos, perdiendo 17". Por entonces, la polémica era saber por qué sus lugartenientes Urán y Henao no se habían quedado con el líder. A partir de ahí, ya conocen la historia: un corredor que olvida súbitamente como bajar, un corredor que se arrastra, hasta la humillación de ayer.

En una etapa de 3 horas y 140 km, disputada bajo un aguacero constante en las prósperas tierras del Véneto, Wiggins se quedó continuamente, hasta la humillación del Montello: la subida, apenas 340 metros sobre el nivel del mar (aquí se disputó el Mundial 1985) tenía una bajada igual de intrascendente, donde el vigente campeón del Tour se quedó, esta vez irremediablemente. Acabó entrando en meta a 3´17" de los favoritos.

Primero dijeron que andaba malito de los pulmones, ayer por la noche que le dolía la rodilla. Esto último lo dijo David Walsh, convertido en escriba de los milagros del Sky, y empotrado en el equipo durante 15 días. El mismo periodista que esta mañana ha anunciado, justo al mismo tiempo que la página web del Sky, que Wiggins abandonaba la carrera. No, no es un periodista a sueldo del régimen: es que tiene muy buenas fuentes.

Curiosamente, he buscado de qué estaba malo Cataldo y sólo ponía que estaba malo, sin más. La bruja de Vaughters había dejado caer que Wiggins estaba enfermo del estómago hace unos días. Lo sabrá bien el que tomaba EPO como palomitas en la Girona de finales de los noventa, al fin y al cabo fue el que transformó al pistard Wiggins, que se quedaba en cuestas como Montello, en un podio del Tour de Francia en 2009, en sólo un invierno y con 29 años.

El también tiene motivos para ocuparse. Había enviado al Giro el equipo de gala en versión veterana (Millar, Vande Velde, Danielson, Stetina) para arropar al vigente campeón, el canadiense Hesjedal. Tras ataques en etapas intrascendentes y minutadas espectaculares en las etapas que cuentan, ha abandonado hoy. Es la primera vez en muchos años (¿cuantos?) que un vigente campeón de una grande abandona. De una manera ignomiosa. Es más: Millar está cerrando el pelotón todos los días y, en la crono de Saltara, su supuesta especialidad, acabó el 195º.

Seguramente, es todo casualidad. Ya saben que en el ciclismo estos fenómenos se producen con mayor frecuencia que en otros ámbitos de la realidad. Los dos equipos científicos, los del nuevo ciclismo, caen como moscas. Desde dentro del pelotón cuentan que, acostumbrados como estaban a que la UCI avisase de que iban a empezar a detectar algo, les está sorprendiendo la forma de encarar las sustancias GW 1516, donde ha ido paralela su detección al anuncio de los primeros positivos. Sin aviso previo.

Claro, han caído ciclista medio mierdas como Marlón Pérez (37 años, íntimo amigo de Urán, que exigió su fichaje al Caisse d´Epargne en 2007. Y fue concedido) y Miguel Ubeto (37 años también), un venezolano recomendado por Matxín al Lampre, en lo que es su primera contribución al equipo que tiene mayor historial de positivos entre los que están en activo, pero el aviso está ahí. Para el que sepa verlo.  Una nueva sustancia no la usan esos ciclistas, periféricos en el ciclismo y en la geografía. No la usan exclusivamente.

Cataldo sigue en carrera, recuperándose. Wiggins se ha pirado, seguramente porque desde casa apoyará mejor las legítimas aspiraciones de sus gregarios Urán y Henao en el Giro -curiosamente, ambos colombianos-, lo que demuestra una gran profesionalidad. No salir, cuando eres una estrella y el máximo favorito de una carrera, indica mucho: el límite para un ciclista, que están hechos de otra pasta, es ese. El límite de los aficionados no se conoce, pero tiende a ser infinito.
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Parece una buena idea: la Vuelta a Polonia, que básicamente consiste en etapas llanas como el sufrido país y una última etapa de montaña en circuito por Zakopane (el pueblo de casi 30.000 habitantes en plenos Tatras) experimentará con algunas innovaciones que, aunque sólo sea porque no se han aplicado en la Vuelta a España, ya merecen respeto.

Habrá bonificaciones en forma de tiempo en el paso por premios de la montaña o sprints intermedios y, además, puntos adicionales para la clasificación del UCI ProTour; y los equipos serán de seis corredores como máximo (mira tu, como el Sky en el País Vasco). La Vuelta a Polonia tiene una atractiva situación en el calendario -entre finales de julio y principios de agosto- y siempre ha sido muy mimada por la UCI.
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Jajajajajajaja, El Mundo Today no tiene nada que hacer ante la realidad: Suiza investigará a las casi 30 federaciones deportivas internacionales que tienen su sede en el país del secreto bancario y los lingotes de oro nazi. Según la noticia de agencia, los recientes escándalos en la FIFA dan mala imagen a un país en el que apenas hay corrupción...y no citan la UCI....jajajajaja A ver si encuentran el recibo de la centrifugadora de Verbrugghen....
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La AMA está cogiendo gusto a eso de las alertas sobre nuevas sustancias y sus efectos nocivos. La última es sobre los complementos nutricionales contaminados con IGF-1....¡un saludo a Aitor González y AnimalPack!

15 mayo, 2013

Sin fuerzas

Dos etapas en los Alpes Julianos, dos, y los corredores ya derrengados con el ecuador de la carrera apenas pasado. Y no eran etapas especialmente difíciles, pero ha habido hundimientos de órdago, ataques de favoritos a bastantes kilómetros de meta que acaban llegando, marcheta y mucho, mucho secundario. Esta siendo un Giro donde las etapas, una por una, están teniendo bastante vidilla, pero con un tono menor en conjunto, cuando las etapas van una detrás de otra.

El martes la carrera mostó al mundo un puerto impresionante por el que tienen que volver en el menor tiempo posible: en un escenario que parecía una maqueta de Ibertren diseñada por un naturalista, los ciclistas afrontaron el coloso de Cason de Lanza. Con una carretera estrecha tipo Mortirolo, y una bajada espectacular entre tributarios del Piave, el primer gran puerto del Giro dejó bastantes señales.

De entrada, se quedaron S. Sánchez (enlazó en la bajada, pero aún así acabó a 4´30" del ganador de la etapa) y Ryder Hesjedal, defensor del título y que ha tenido un rendimiento paupérrimo sin explicación aparente: quizás sea su auténtico nivel, al fin y al cabo es el ganador de una gran vuelta que, teniendo 31 años, jamás había hecho top-five en una grande. En meta se dejó 21´.

El ritmo no fue duro: a la marcheta del Sky y el Astaná, que también dejó por el camino al cacareado Fabio Aru, el enésimo joven predestinado italiano, supuestamente escalador, y que en el primer gran puerto de su vida en una gran carrera, se quedó a las primeras de cambio. Después mejorará, claro, igual que Armstrong pasó el Tourmalet en 1994 con los sprinters. Y perdonen la comparación.

En la fuga del día iban un nutrido grupo de 13 corredores donde había más rodadores -e incluso sprinters como Bennati o contrarrelojistas como Millar- que escaladores, que llegaron al último puerto con poca ventaja. Urán, lugarteniente con aspiraciones de Wiggins, atacó a ocho km. de meta, y nadie pudo ni quiso acercarse.

Es un hecho bastante inaudito en los últimos tiempos: un (semi) favorito que ataca antes de la "distancia de seguridad" que marcan los medidores de potencia, y que acaba llegando sin que nadie lo neutralice. Yo no daba crédito, y más teniendo en cuenta que alcanzó su ventaja máxima de 30" poco después, y la mantuvo hasta la meta.

Se movió Evans, también el viscoso Pozzovivo, y en el último tramo su compañero Betancur, el único que hizo hueco -y necesitó dos intentos- para ir a lograr otra vez su querido segundo puesto. Se quedó Wiggins, que hizo pareja con Intxausti -valiente y al ataque, para después quedarse- y perdió con los favoritos otros 37".

La general, después del debut del altiplano de Montasio, quedaba con Nibali de líder con 41" sobre Evans y el tercero, Urán, ya a 2´04", sólo un segundo mejor que su supuesto líder Wiggins. La etapa de hoy no iba a cambiar esto: es triste decirlo, pero la etapa de Florencia fue más significativa para la general, porque ahí Urán perdió un tiempo precioso por hacer de gregario, y estaría dentro del minuto respecto a Nibali.

El esquema ha sido el mismo: escapada numerosísima (19 corredores) en donde, por arte de magia o vaya usted a saber qué, no había nada que se pudiese considerar, ni siquiera aproximadamente como escalador. No, no considero a Cobo un escalador. Y eso que había un puerto de tránsito de casi 20 km. de ascensión, y una subida final de 7 km. Los favoritos, cómodamente en la marcheta del Sky sin movimiento alguno.

Salvo el valiente ataque de Gresch bajando, la emoción la puso el duelo entre Navardauskas -magnífico gregario Garmin, donde no anda nadie, y eso que han venido con el equipo de gala- contra Oss, no precisamente dos escaladores. Al contrario. El lituano se desembarazó al tercer intento del supuesto clasicómano italiano y alzó los brazos en Vajont, ahí donde hace 50 años una presa mal planificada hizo que un rebasamiento por desprendimientos matase a 2.000 personas del fondovalle.

Intxausti atacó en el grupo de favoritos y recuperó para la general 18" en dos kms., que demuestran actitud y ganas de hacer las cosas bien. No se por qué el Lampre lleva a Niemiec entre los diez primeros, ¿por si Scarponi pincha y tiene que darle su rueda? Si que se por qué el pelotón llegó a más de 5´de los fugados, de los que no consiguieron reincorporar a ninguno: no hay fuerzas. Y el positivo del francés Sylvain Georges indica que habrá menos, pero ese es otro tema.
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Nueva biografía de Sean Kelly, supongo que para mejorar la de Walsh en los ochenta, en la que defendía al irlandés de sus repetidos positivos. El título es lo más significativo: "Hambre", durante mucho tiempo utilizado despectivamente contra los irlandeses y que, por esas cosas del nacionalismo y el orgullo paleto, han convertido en una bandera de enganche. Quizás sean capaces de titular una biografía de Roche con algo como "1987: la mayor patata de la historia". Hambre, patata e Irlanda es una sucesión similar a mina, vaca y Asturias.

12 mayo, 2013

Un hemofílico en el deporte de la sangre

Del casting de Crepúsculo
Ya se habrá olvidado, pero el Saunier Duval -un equipo que no necesita presentación, y que acabó como acabó- tenía entre su plantilla médica a una recién titulada en Medicina cuya especialidad era la hematología.

El ciclismo es el deporte de la sangre, siquiera porque ellos mismos bautizaron a los incipientes controles de sangre para vigilar el hematocrito como vampiros, aunque los auténticos vampiros eran otros, como supo el gran público algunos años después.

Después vino la detección de la EPO, la vuelta a las tranfusiones autólogas para la mejora del rendimiento deportivo, los certificados médicos y la búsqueda desesperada de dolencias, en su mayoría inventadas o exageradas, para justificar la toma de sustancias dopantes. Si el ciclismo es el deporte de la sangre, también es el deporte de los asmáticos, aunque este no sea el tema.

El caso del ciclista británico Alex Dowsett es paradigmático. Nacido en 1988, pasó a profesionales en 2011 en el Sky, el equipo científico y que viene a renovar el ciclismo como si esto fuese inyectar el vial, colgar como un jamón la bolsa y apretar muy fuerte el puño, que son sólo unos minutos.

Desde el comienzo obtuvo muy buenos resultados en crono, siempre en carreras menores. En 2012 su equipo no lo alineó para ninguna carrera importante, y le dejó la puerta abierta para fichar por el Movistar. Como dijo Vande Velde ante la USADA, y como recuerda maliciosamente el sátiro de sí mismo Arribas ("la caverna de Wiggo", en referencia al Sky), es el típico intercambio de cromos entre equipos para saber que se meten unos y que se meten los otros, siempre entre fichas menores.

"Unzue abrió las puertas de su equipo para conocer de él los secretos del ciclismo llamado 2.0" Tal cual. Para matizar un poco lo que es una obviedad a todas luces, y para no cargar en demasía al chaval, resulta que no viene con ningun secreto, al contrario. Según Dowsett, "todo es cuestión de medios. En el Sky había un equipo A y un equipo B. Los del A tenían todo lo necesario a su disposición. Los del B teníamos que buscarnos la vida como si estuviéramos en cualquier otro equipo"

Todo lo necesario. Seguro que se refiere a la bicis Pinarello -el equipo B competía con Derbi-Rabassa, como es bien sabido- y los maillots negrísimos, sólo disponibles para Wiggins y su trenecito 2012, el de Porte, Froome, Boasson-Hagen y Rogers, uno que ha salido a la fuerza de "la caverna" y cuyo rendimiento es paupérrimo, como ya se comentó en su día.

En fin, que Dowsett está blanco. Porque es del Movistar -el equipo mimado siempre en cuestiones de dopaje, desde el probenecid hasta el Ferrari de Olano, pasando por Sabino Padilla-, porque es joven, porque escribe muchos tweets (pero muchos, muchos) y porque el ciclismo siempre está cambiando, y esta es la nueva generación, que al fin y al cabo es lo que viene a decir eso de 2.0.

Y un cuerno.

La principal característica de Dowsett es que es hemofílico. Un hemofílico en el ciclismo. Se habían visto experimientos con diabéticos -hay hasta un equipo menor que hace con estos enfermos como el Athletic de Bilbao con los vascos, antes vizcaínos-, epilépticos, enfermos de cáncer y bueno, no me cabía duda de que acabaría habiendo un Pistorius, pero lo de un hemofílico es ya una tomadura de pelo.

Nos informan los medios de propaganda que Dowsett es hemofílico, pero de los que no se hacen daño. Como nuestro Monarca, afamado deportista. En todo caso, se hacen daño. Que su enfermedad congénita es del tipo A, la más común y llevadera de las tres existentes. Que la mejor forma de llevar este enfermedad es con medicina preventiva -prevenir antes que curar- y que Dowsett, en las etapas en las que ve mayor riesgo, se medica "preventivamente" por si, queseyo, tiene una caída -circunstancia harto improbable en el ciclismo- y eso que tiene en las venas brota con la alegría de un pozo de petróleo en una pelí de Hollywood.

Se medica preventivamente. Vamos, que el señor Dowsett tiene un certificado médico de oro. No sube un cagarro, pero tiene 24 años y bueno, Wiggins empezó así: sin certificado de hemofilia, pero ganando prólogos. Ya ven como acabado. Para eso, además de la información que pasase a Movistar sobre el equipo científico, era para lo que servía el chaval.

Pues no. El sábado se disputó en la costa del Adriático la segunda crono más larga de una gran vuelta en los últimos 15 años, un regalo que la organización ideó para que Wiggins viniese a disputar el Giro, un regalo envenenado que el británico aceptó sin dudarlo mucho. La etapa la ganó Dowsett, el año pasado sirviente del hombre que sabe interpretar mejor que nadie la relación entre británico y Mallorca, para sorpresa y pábulo de los que seguimos este deporte.

¿Sorpresa? En absoluto. A nadie parece haber sorprendido que este corredor haya ganado, en buena lid -ni llovió a los demás, ni se levantó un huracán por la tarde- a gran parte de los mejores corredores del mundo en larga distancia contra el crono. Es cierto que el triunfo hubiese sido para Wiggins, por estrecho margen, de no haber sufrido un pinchazo, pero el resultado está ahí.

De hecho, un repaso a los medios de propaganda no indica nada raro. Es hasta normal ver a un corredor de 24 años ganar una crono el doble de larga de las que hasta ahora había olido. Y hemofílico. Se une así a la gran caterva de vencedores estrafalarios de cronos del Giro, donde el último había sido Konovalovas (¡ese Cerveló!) en la crono final del Giro 2009. También tenía 24 años. No volvió a hacer nada, y eso que también lo fichó Unzué, a ver que le contaba para poder aplicarlo en la Clínica Universitaria -por decir algo- de Navarra.  Ahora sigue por equipos muy menores,  y nadie se acuerda ni de él, ni de aquel equipo también de negro en el que militaba.

En la lucha por la general, Wiggins no sacó tiempo significativo y todo está muy apretado, con Nibali de líder. S. Sánchez se dejó 3´, Kiserlovski 5´ y Rafael Valls hizo una crono magnífica, que le situa entre los veinte primeros de la general y también en el punto de mira para los Dolomitas. Por enlazar con el inicio de este post, el diminuto escalador valenciano (pero eso no es óbice para una crono de 55 km prácticamente llanos, eh) empezó en el ciclismo con 20 años y con Matxín. Por cierto, ¿las etapas de más riesgo para un hemofílico no serán las que tienen más descensos, esto es: las más decisivas, las de montaña? No digo que Dowsett vaya a hacer un roto en la montaña del Giro -hoy no, veremos dentro de unos años- , pero si lo digo de Valls. Ahí queda.
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El agua chafó gran parte del espectáculo en la etapa de hoy, sobre el papel una espectacular San Sepolcro-Florencia. Se salía de la comarca del Casentino, durante muchos años sede de una de las pruebas por etapas sub-23 más prestigiosas del mundo, y se remontaba el valle del Arno, que se hace enorme en unos pocos km, para subir a una de las múltiples vertientes del paso de la Futa.

En un paisaje increíble de abetos gigantes, unos fugados hicieron camino mientras el pelotón sobrevivía en una subida muy dura que tendría que verse más por el Giro. De ahí saldría el ganador, un increíble Belkov del Katusha. Cinco años entre profesionales -fue campeón del mundo sub23 de crono- y gana su primera carrera tras ir en solitario los últimos 40 km que eran, eso sí, de bajada.

Ahí lo volvió a pasar fatal Wiggins, que llegó a perder casi un minuto respecto al pelotón principal, donde esta vez si se quedaron Henao y Urán. Parece que, viniendo de la pista (de la que siempre se glosan sus virtudes), no se aprende a bajar en mojado. O en seco, esa palabra que tan mal casa con Wiggins, salvo en el dry Martini.  

El resto del Sky se quedó con el ganador de prólogos en sus siete primeros años de profesional, transmutado posteriormente y en el prodigioso plazo de un invierno y una primavera en un corredor de grande vueltas. Consiguieron volver a enlazar antes del último repecho en Fiesole, donde cedió Hesjedal y perdió en meta más de un minuto.

Ahí saltó Betancur, el ansioso colombiano del Ag2r, desde hace mes y medio rondando una victoria que no llega por su ansiedad. Se vió en el País Vasco, volvió a repetirlo en Flecha Valona y ayer iban tan ofuscado que alcanzó a los fugados, no se enteró que por delante iba Belkov y celebró su segundo puesto como una victoria.

En general, ese tipo de celebraciones quedan para el pequeño anecdotario de una etapa, una carrera y un corredor, pero en el caso de ese colombiano, que transmite nervio y ansiedad por los cuatro costados -incluso en su pedalada doliente- parece que significa algo más: dificultad para ganar, como todos sus compatriotas (menos Quintana) y mucha inmadurez.
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La Vuelta a Asturias, reducida a sólo dos jornadas, para Amets Txurruka. Ganó la primera etapa, donde -cómo no- fue escapado y en la segunda aguantó en el Naranco mientras la etapa iba a Javier Moreno -Movistar- uno de esos que siempre está a la espera y que no termina de despegar.
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Comienza la Vuelta a California, la auténtica competencia del Giro, aunque este año tiene una participación muy pobre: ninguno de lo que estuvieron rondando el Tour el año pasado, por ejemplo. La primera etapa ha sido para XXXXX (la pueden ver a partir de las 22:00, pero ya lo dejo preparado)

10 mayo, 2013

Intxausti, el rosa por un día

Hoy tiene las azafatas más cerca que en sus tweets
¡Otro día en el Giro sin cuesta final de cabras y otro día que ha habido una etapa más que decente! Esta vez el espectáculo venía por el recorrido, esa arma recurrente de la organización y que rara vez falla. Recorriendo la costa adriática de Puglia (en la bota imaginaria que es Italia, el talón de Aquiles) de sur a norte, los ciclistas dejaron atrás la tumultuosa Bari para acabar en un circuito en torno a Margherita di Savoia, enclave casi lunar rodeado de extensísimas salinas.

Es un pueblo que no puede crecer y por eso, extrañamente en Italia, crece en altura: por un lado tiene el mar, por los otros tres lados tiene una salinas que se extienden a lo largo de 20 km y que en algunos puntos llegan hasta 5 km tierra adentro. Por eso tienen un rascacielos (escala italiana, ojo) y la mayor parte de las casas de más de cinco plantas. Más al norte, Manfredonia, su dique y el promontorio del Gargano.

En la etapa hubo caídas y cortes, que pillaron a Wiggins. Es la sal de estas etapas. Fue curioso ver una persecución donde Astana tiraba por su lado, Quick Step por el suyo y el Sky por el otro que estaba libre. En el sprint no hubo color: Steegmans dejó magníficamente a Cavendish a 100 metros de la línea de meta, y ahí no hay ninguna posibilidad para nadie de los que están en este Giro.

El británico suma 38 etapas en grandes vueltas, y no tendrá más oportunidades hasta el sprint final de la última etapa en Brescia. Considerando que en el Giro la regularidad siempre va a un corredor que disputa la general, el iracundo sprinter no tiene muchos alicientes para seguir en carrera, pero ya ha acabado la gran ronda italiana en circunstancias parecidas, y todavía tiene que justificar su fichaje por el Quick Step. Veremos.

Hoy se ha disputado la típica etapa-encerrona del Giro, sin un km. llano por territorio de la Tirreno-Adriático: ni se ha metido en la gran montaña de los Abruzzos, ni han dejado de ver la costa. Una etapa como la que atufó al Sky el pasado mes de marzo, cuando Froome perdió la carrera de los dos mares por la combinación de estos factores nada innovadores del ciclismo: lluvia, descensos, carreteras estrechas, rampas cortas pero duras, unos valientes.

El Sky no ha aprendido la lección. Todo ha empezado a saltar a 15 km. de meta, con el Sky como equipo ya derrengado: inició la mecha Hesjedal, el dinamatador necesario, y que al revés que otros ganadores por accidente de grandes vueltas (Pereiro, Sastre) está haciendo una defensa de su título realmente elogiable. El grupo ya viajaba con miedo por las múltiples caídas, algunas tan absurdas como la de Jeanesson: debía hacer tiempo que no llovía por la zona de Chieti, porque el asfalto era pura vaselina.

Aún así, el francés se recompuso y pudo ser octavo en meta. En medio pasaron muchas otras cosas. Por ejemplo, la etapa fue para el experto australiano Adam Hansen, que venía de la fuga del día y que se vio muy favorecido por el desarrollo de la carrera:  el Sky paró el ritmo de fuga ante la caída individual de Jeanneson, no precisamente un corredor destacado ni una gran elección táctica, y su último compañero de fuga, el infausto Sella, se cayó en repetidas ocasiones.

Felicidades para el australiano, que el año pasado se papó las tres grandes acabando las tres, en la más pura tradición del Lotto, ese equipo clásico belga que alberga a otros auténticos titanes de la ruta como Kaisen -muchos años el corredor que acumula más km. fugado- o Reynes, que jamás acumulan puntos UCI pero que son imprescindibles para el equipo.

Al desfogo inicial de Hesjedal (con Scarponi) siguió Nibali, que también se cayó, pero peor aún fue la caída de Wiggins a 5 km. de meta: ya iba bajando muy mal en las peligrosas curvas de periferia urbana, y se ha dejado en meta más de un minuto con el resto de favoritos, que entraron a 1´15" de Hansen. En medio del tumulto, las caídas, el tiempo perdido, los favoritos presentes, a alguien le ha tocado un premio muy gordo.

Beñat Intxausti es la nueva maglia rosa del Giro, un honor al que aspiraba -ya era tercero de la general-, pero que le ha llegado un poco de sorpresa porque nadie esperaba que Urán se quedase atrás hoy. Apenas tiene 5" sobre Nibali y 8" sobre Hesjedal, por no hablar de los 16" sobre Evans (favorito para liderar mañana) y es muy probable que la túnica rosa solo le sirva para salir el último en la crono de Saltara de dentro de 24 horas, pero es un honor que marca una carrera.

A Beñat, muchas veces esperado -el año pasado estaba haciendo un gran Giro, hasta que le asaltó una de las famosas cagaleras de los equipos de Unzue- y con 27 años, este éxito le tiene que servir de acicate para su carrera: en este Giro y en la suya personal, por no hablar del ciclismo vasco. En los últimos 20 años sólo Indurain, Olano, Q. Gutiérrez, JC Domínguez (estos tres por un único día), Contador, Arroyo y J. Rodríguez han vestido el maillot del líder en Italia.

Que lo disfrute tanto como yo lo he disfrutado hoy.
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Si que tiene guasa lo del "corredor secreto" y los falsos rumores sobre el inminente positivo de un ganador de grandes vueltas. Hasta la radiotelevisión pública belga se hace eco esa mierda de columna australiana.
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Una noticia magnífica: el presidente del Comité Olímpico Alemán optará a la presidencia del COI.  Tiene serias opciones de obtener el puesto, incluso sin entrar en las complejas y engrasadas (por sobres) diplomacias olímpicas. La noticia es magnífica por lo que significa para España: en Alemania es donde más abiertamente se habla del paraíso del dopaje que es este país. Me imagino a Thomas Bach ganando en la reunión del COI en Buenos Aires y al mismo tiempo enviado al garete a #noaMadrid2020....¡eso si que sería un evento olímpico!.
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La rueda, reinventada.  Con el boom de la bici y el ciclismo hay todos los días un montón de nuevas cosas relacionadas con inventos y nuevos aparatejos, pero este parece realmente serio. Habrá que esperar y ser cautos, porque algo que lleva funcionando sin apenas innovaciones desde hace dos siglos (me refiero a las ruedas de radios) es porque es muy bueno e inmejorable. Como el libro de Guttemberg, que lleva así 600 años.

09 mayo, 2013

"Entrenamiento negativo"

La pista la puso, una vez más, Carlos Arribas en sus habituales pellizcos de educación católica al final de sus tortuosos escritos: si ya en el pasado dejó caer el certificado médico de Contador, y lo hizo en dos ocasiones, en plan "lo se pero no voy a abundar", hace unas semanas dejó caer, de manera harto forzada, que el vegetariano sobrevenido se había mudado a Suiza.

Lo ponía en boca de Freire, pero el rumor circulaba desde hace tiempo. “El otro día, hace una semana me crucé con Contador, que estaba entrenado por allí con sus compañeros Hernández y Paulinho”, dijo. “Creo que todos tienen casa allí”. Y acababa la crónica, en el habitual recurso de este tahur de la información, que ya es incapaz de engañarse a sí mismo.

Imaginen las juntas de vecinos
Evidentemente, Contador tiene el derecho de residir donde le de la gana. También es cierto que pocos corredores encarnan el ser español primordial mejor que Contador, capaz de encargar seis pizzas familiares para comer el día en que devolvieron a su legítimo dueño un Tour, un Giro y una Volta, o que, sin ninguna vergüenza ante el hecho de mudarse a Suiza, anuncia promociones de pisos cutres en su Pinto natal. "Eh, comprar estos pisos que no quieren ni los gitanos mientras yo me voy a Suiza".

Esa actitud se parece bastante a la de la Armaniflauta Maribel Verdú, que hace poco clamaba desde la tribuna de trajes caros pagados por el contribuyente que son los Premios Goya contra lo malas que son las hipotecas y el tener que pagar lo que has firmado, cuando hace pocos años dejaba su imagen para anunciar ese tipo de productos financieros. Ella no los necesita, para eso está esposada con el dueño de seis teatros. El teatro, que igual que "sequía" y "pertinaz" se ha unido desde hace tiempo a "crisis", lo que no es óbice para que alguien posea seis teatros. Mucha crisis, ya ven.

De teatro, hipocresía e incogruencia va todo esto. También de burbuja, pero no inmobiliaria.

Contadoristas, siempre os interpelo directamente con este asunto: vuestro ídolo ya no es el mismo desde su sanción. Antes ganaba el 90% de las carreras por etapas que disputaba, el 90% de los finales en alto a los que llegaba y bueno, todo eso evidente a las luces de todos. Ya nada. Esta temporada se queja incluso de ir a competir a las Ardenas, donde su compañero Kreuziger ha maquillado el tristísimo desempeño de un equipo calamitoso. Sin duda, quejarse por competir es una actitud muy profesional.

Carabias, el conocido propagandista de ABC, no duda en titular Los enigmas de Alberto Contador para abordar la problemática. Y eso que, como es habitual en su desempeño profesional, ni se había papado de la súbita y secreta mudanza a Suiza, porque seguramente ambas cosas no tienen nada que ver. En todo caso, a Carabias no le serviría de nada, porque empieza su noticia hablando de las típicas excusas: promociones ("procesiones promocionales", seguramente vendiendo pisos o colchones) y saraos como base en la falta de rendimiento de Contador.

«Cada viaje es un entrenamiento negativo», se escucha en la guarida de Alberto Contador en alusión a uno de los proverbios que enaltecen la jerga del pelotón
¡En la guarida! ¡Ni yo lo hubiese puesto mejor! Por supuesto, la cita viene sin autoría, pero quédense con eso de "entrenamiento negativo", constructo gramatical destinado a hacer fortuna, como tantos en la carrera de Contador (diplomático Vaticano, lava el lactato muy bien, sangre negra, yo nunca he mentido) y como tantos en estos tiempos, ahora que nos quieren imponer el de "hurto famélico" para lo que siempre ha sido robo de jamones, y no paquetes de harina, arroz o huevos.

"Observadores neutrales", "un empleado del Saxo Bank con línea directa hacia Contador"...así es Carabias, un ejemplo de periodista que pone todo en el asador: que "a Contador, obligado siempre a todo, se le nota más que a otros" (¿no será porque era el dominador tiránico que ha vuelto muy gatito?) y que "las contrarrelojes miden la talla de cualquier corredor", quizás recordando la de Annecy en el Tour 2009, cuando ganó a Cancellara y estaba chispeante en meta, como de ir a tomar vermouths.

En fin: el periodismo de este país. Ni Arribas ni Carabias osan plantear La Pregunta, simplemente van garbanceando como el personaje de la fábula: dejando guisantitos para no enredar más la vaina.  La Pregunta es si todo esto tiene que ver con que en el TAS se descubriese que el pasaporte biológico de Contador distaba mucho de ser "de níquel", dicho a cargo de Asheden. La Pregunta es si Contador está ya en la cuesta abajo.

A fe de ser ciertos, Carabias lo deja caer al final de su crónica-cotilleo-libelo:

La edad relacionada con la preparación. Cuando un ciclista alberga una carrocería potente (1,76 metros) en un peso escaso (60-62 kilos) requiere más entrenamiento para conservar el ritmo y la forma de la juventud. El madrileño tiene 30 años y once temporadas como profesional.
¿Que significa esa última frase? ¿Que para la ciencia Contador ya es viejo? ¿Que está más quemado que la moto de un jipi? No se pierdan como intenta justificar tan demoledora frase final con supuesto aparato científico, si es que eso de entrenar más porque se es más viejo y por tener una "carrocería potente" (supongo que Carabias quería poner motor, y eso que es especialista en F-1) es algo más que una idea cogida al azar para poner una excusa creíble. Entrenar más porque es más viejo, menudo hallazgo. Quizás también porque el pasaporte biológico "de níquel", o el certificado del 52% ya no cuela. Entrenar más. Ir a entrenar a Suiza.

De Contador sabemos que es un corredor muy apegado a un grupo muy reducido de gente, tanto que -al parecer- se los ha llevado a Suiza a vivir con el. Se pueden entender en Contador razones fiscales en ese traslado, pero ¿en parches de calor? ¿en el asmático Paulinho? A no ser que sus contratos, al igual que en la Edad Media, estén indexados con el de su Amado Líder, que todo puede ser.

Yo no quiero pensar que la mudanza de la familia Contador a Suiza tenga que ver con otras razones, queseyo, como que ahora en España el dopaje es delito; no quiero hacerlo, porque se que Contador nunca ha corrido dopado y ha rechazado esas prácticas ante Manolo Saiz, Bruyneel, Martinelli (el de Pantani), Riis o Pepe from Valencia. También las ha rechazado ante la prensa y ante los productores de vacuno vascos.

Y por supuesto, niego tajantamente que la mudanza al país helvético tenga que ver con estar más cerca de su doctor, ese mismo que le proporcionó su aparato de ayuda legal y económica cuando se produjo su positivo, (Taminelli y Banfi) una circunstancia por la que todos los contadoristas quieren pasar de puntillas. ¿Se puede hacer la mudanza de una familia entre Pinto y Suiza en un Ferrari? Si, porque el maletero no cuenta, y si la "carrocería". O el motor.

Ese motor que a Contador ya no le va, y para eso se muda a Suiza. Con la temporada ya comenzada. En la preparación del Tour, convertido -al igual que Armstrong o Schleck- en el único objetivo de la temporada, yendo al resto de las carreras a regañadientes. A entrenar a Suiza. "Negativamente". O positivamente. Con lo que eso significa en el ciclismo, claro.
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Otra preciosa etapa del Giro, la tercera seguida por encima de los 200 km., esta vez raspados. Recorrido muy fácil por la costa del Mar Jónico y posterior desvio al entroterra para llegar a Matera pasando por Montescogliosi, donde ya llegó la carrera en 2003 con victoria de Baldato por descalificación de McEwen. El pelotón iba lanzado hacia la ciudad Patrimonio de la Humanidad, cuando se cayó el quinto de la fila de sprint.

Se desbarató todo y quedó por delante el anónimo corredor del CSF Marco Canola, que fue devorado como una oveja por Degenkolb, autor de una persecución parecida a la del año pasado en París-Tours, esta vez con más éxito. El alemán, de sólo 24 años, demuestra que es más que un sprinter (9º en Flandes este año) y tiene piernas para perseguir y ganar la etapa, aunque casi se le echan encima Vicioso y Martens.

Se derrumbó en meta por el esfuerzo, y en la entrevista a la RAI dijo que la persecución había sido "jodidamente difícil", porque la verdad es que el corredor del CSF le sacaba una buena ventaja. Hoy si va a haber oportunidades para los sprinters, aunque con Cavendish -patético ayer subiendo a chepazos, se quedó a 20 km. del final- en liza es todo un eufemismo.
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Ya se conoce el recorrido del nacional de este año en Bembibre. Acabará tras un largo descenso por una carretera recién ampliada para un tráfico de camiones que nunca se producirá. Todo muy bello y bonito, ya lo verán. El circuito CRI no le va a la zaga. Fiesta. Al parecer, se negocia con Marca TV (¿no iban a cerrar?) la emisión en directo de los bellos parajes que los ciclistas van a recorrer, sino todo irá en diferido. Así al menos podrán cortar planos donde se vea la mugre y la incuria de la zona.

Como apunta @olmedotomelloso, dado que Bembibre tiene 12.000 habitantes y el nacional cuesta 120.000 euros (más lo que cueste la tele), cada ciudadano pone 10 euros de su bolsillo para la fiesta,
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Sky amplia el contrato de Porte, pero no dice por cuanto tiempo. Parece ser que dos años más. Un curioso comunicado de prensa, donde se reconoce explícitamente que irá de capitán a alguna gran vuelta de 2014, dicen que el Giro.
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Entrevista a Cobo, que dice que Wiggins es un favorito como otro cualquiera para el Giro. 
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Arribas, fatal de lo suyo, ese insidioso mal que empezó tras el verano de 2006: miren qué primer párrafo, digno de diario de adolescente atribulado. El mismo día, el periódico que lo alberga (no encuentro mejor definición) publica una entrevista suya a Probenecid, que dice una cosa impresentable sobre el casco y las mujeres. Por contra, este artículo sobre el tema de casco obligatorio está muy bien.
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La Vuelta 2015 hará un cuarto de la misma en Holanda, nada menos que cinco etapas: una CRE inicial y cuatro etapas de ruta. No les importa el ciclismo, sólo el dinero. Por supuesto, tras la excursión holandesa habrá un día de descanso. Ya lo han conseguido: han convertido la Vuelta en una carrera de dos semanas o quince días, lo que lanzaron como globo-sonda hace unos años.
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Confieso que sólo he leído un párrafo o dos, porque el tema me aburre, pero a alguien le resultará interesante esta parrafada infame sobre el dinero desaparecido para Kimmage.
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Singh, el golfista que confesó que se dopaba sin saber que se dopaba, va a demandar a la PGA por su sanción de dopaje. ¡Ay, la edad de la inocencia!
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Business Day tiene la mejor columna sobre el significado de la Operación Puerto para #noaMadrid2020. Breve, emplazando los cuatro votos británicos de los 95 del COI que decidirá la sede olímpica de 2020 dentro de cuatro meses y, especialmente, inmisericorde.
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El ciberactivismo es uno de los grandes males de este época, y nada mejor que change.org (la versión del siglo XXI de las Cadenas de San Antonio) para ejemplificarlo.  Resulta que alguien que tiene a Glory Aloize como fondo de perfil en twitter ha puesto la iniciativa de "que no se destruyan las bolsas de sangre de la Operación Puerto". Llevan veintipico mil "firmas" y, la única destacada,  la de Óscar Freire.

02 mayo, 2013

¿Pero cómo puede haber otro favorito que no sea Wiggins?

El anillo es muy mod
Me tienen que explicar por qué en la encuesta del blog sobre el ganador del Giro 2013 -en el momento de escribir esto- Nibali está empatado a votos con Wiggins. La carrera que comienza este sábado tiene un único favorito y el resto son aspirantes con muchos menos méritos que el británico convertido en ganador por obra y arte de la filosofía Sky, porque antes solo ganaba prólogos.

El Giro de este año, ya analizado en su momento, se diseñó expresamente para los intereses del campeón de la pista y ahora de la carretera, de una manera tan grosera y sin disimulo que contiene ¡una crono de 55 km! prácticamente llana -salvo los dos últimos km- y ¡antes de la montaña!, que por otra parte viene cercenada en etapas que solo un día superan los 200 km.

No se. Ustedes ya saben como es el Sky y lo que hacen en las carreras: si no sucede nada raro -Wiggins es bastante propenso a las caídas-, el borracho ocasional saldrá de la crono de Saltara con tanta diferencias sobre el resto de aspirantes que bastará ir detrás del trenecillo del UkPostal para que cada uno se contente con "las plazas de honor", en este caso de deshonor.

Los vagones del tren Sky son la pareja mágica colombiana -el año pasado top-ten en la carrera-, Cataldo, Puccio -neoprofesional que ya ha brillado como gregario-, Knees -que perfectamente puede hacer solo los 150 km. de una etapa llana-, Siutsou -que perfectamente puede hacer solo los 150 km. de una etapa de media montaña-, Zandio y Pate. Es cierto que el equipo de Brailsford reserva su mejor artillería para el Tour, pero con ese equipo pueden resolver perfectamente ese mito del ciclismo que es "la emboscada italiana". Cualquiera.

El primero de los aspirantes es Nibali, que jamás ha ganado a Wiggins en una grande desde que Wiggins evolucionó: ni en el Tour 2009, ni en la Vuelta 2011 ni en el Tour 2012. Es más: no se conoce terreno donde pueda sacar tiempo, porque Nibali no es un atacante de grandes porcentajes, los que más padece el amigo de Froome. Viene con lo mejor que tiene -baja de última hora de Brajkovic, perdido en su laberinto- pero no es suficiente. Hombre por hombre todos pierden ante el Sky.

Algunos ven -los escrutadores de las entrañas de las aves, siempre han existido- un buen augurio en la reciente victoria en el Trentino del corredor siciliano, olvidando que Wiggins lleva la preparación muy retrasada -basta comparar la temporada 2012 con la actual- porque su aspiración reconocida es hacer el doblete Giro-Tour, entre otras cosas para demostrar que se puede hacer algo así sin dopaje (pueden reirse si quieren).

Sin embargo, en los últimos 20 años sólo Cunego en 2004 enlazó victoria Trentino-Giro, un giro particularmente descafeinado, en la misma medida en la que iba dopado. Scarponi haría algo parecido en 2011, pero porque descalificaron al que había subido al primer cajón en Milán: no vale para estos efectos. Precisamente el escalador marchigiano puede ofrecer un rendimiento similar o mejor a Nibali en montaña.

El Giro es su carrera preferida (4º-1º-4º en los últimos años) y esta temporada está muy bien (3º en la Volta, 5º en Lieja), al igual que su equipo, muy mejorado tras su paupérrimo 2012: Niemiec y Serpa son corredores muy experimentados en Italia, además de Pietropolli. El resto del equipo gira en torno a Ferrari -sprinter fichado del Androni- y corredores por ver.

Más solidez ofrece el Garmin -el equipo que mejor funciona como equipo en carrera, un mérito que no corresponde al Sky por el lamentable espectáculo que ofrecen Wiggins y Froome-, que defiende el título de Hesjedal, muy en forma pero inferior en condiciones normales a los tres corredores ya destacados. Sin embargo, con Stetina -buen escalador-, ese Vande Velde de muñeca rota nada más volver de su sanción por dopaje, Danielson y T. Dekker (que disputará su tercera grande, la primera desde 2007) serán un equipo clave en la montaña, además del máximo favorito para la CRE del segundo día.

El resto de corredores irán a lo suyo, pero sin posiblidades de ganar: Gesink si no se cae, S. Sánchez a por su etapa, Pozzovivo (con un muy buen Ag2r con Betancour y Dupont), Evans (dará más juego Phinney, muy mimado en Italia), Intxausti (si evita las famosas cagaleras del equipo navarro), Kiserlovski (otro con problemas con las caídas) y Pellizotti.

Mención aparte merece el Cannodale: el que había sido el equipo referencia en la carrera en los últimos años presenta un equipo lamentable y de circunstancias, agravadas por la baja conocida hoy mismo de Basso (sustituido por D. Caruso). El comedor de sandías dice tener un quiste, que será lo mismo que ha hecho que en las carrreras en las que ha participado este año se haya arrastrado a un nivel de sprinter. No se por qué no toma la salida: tantas semanas en el Teide, y encima ahora podría haberse chutado las siete bolsas de sangre de cuando tenía 28 años que se conservan en España, dadas las facilidades otorgadas por nuestras autoridades.

No es el único equipo ridículo en la carrera: el Katusha -ver suelto más abajo-, el Lotto, el Quick Step en torno a Cavendish, el lamentable Saxo Bank, el Argos en torno a Degenkolb, el Vacansoleil -ver suelto más abajo-, el Orica en torno al rara vez ganador Goss y su equivalente en las montañas Weening, y la FDJ con Bouhanni, que se bajará en la primera montaña.

El Giro ha conseguido el notable éxito de juntar al vigente ganador del Tour contra el tercero de esa edición de la carrera francesa, corredor local de notable tirón popular por su condición de atacante. A partir de ahí, es un poco erial, pero el Giro es así y siempre dan facilidades para que surja la sorpresa, las alternativas y las sorpresas, aunque para mí la mayor sorpresa sería que Wiggins no ganase esta carrera.
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Ninguna sorpresa en la reacciones al carpetazo judicial (otro más) a la Operación Puerto. Destaco que en Marca, al día siguiente, había una columna de Alejandro Blanco para la antología del disparate, y hoy otra de Gerardo Riquelme para la antología de la desvergüenza. En Axxxx no he vixxxto nada reseñable, estarán de luto.

En el extranjero las reacciones han sido más evidentes, tanto como la Operación Encubrimiento se hizo evidente ya en 2006. Destaco especialmente esta columna del prestigiosísimo diario zuriqués Neue Zürcher Zeitung, todo un resumen del batacazo para la imagen de España. Por otra parte, la mayor parte de los medios de más allá de los Pirineos han recibido esta noticia -la típica operación-propaganda que se tiene en la recámara para contrarrestar los efectos nocivos de algo tan gordo como la sentencia de la Operación Puerto- como lo que realmente es: una tontería. Y no les extrañe que ponga el enlace de un medio extranjero, porque el corresponsal lleva viviendo una burrada de años en Madrid y ya se cree -como tantos otros de su origen- en el púlpito, algo que les pasa muy frecuentemente a los de su especie. Hispanistas, los llaman. No se enteran de una mierda.
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Spilak gana en solitario el GP de Frankfurt, no precisamente adaptado a sus características. El esloveno es uno de los mejores corredores de esa primavera, pero no se sabe que va a hacer el Katusha con él. El Giro empieza este fin de semana y el equipo ruso presenta una mierda de equipo que sólo vale para escapadas. No llevan ni a J. Rodríguez, ni al amigo de Jesús Losa, ni a Menchov, ni a Kristoff, ni a Spilak. El jefe de filas es G. Caruso. El resto, cazaetapas, incluyendo el debutante con 36 años Luca Paolini ¿Van a ir todos al Tour? ¿Todos?
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El Vacansoleil aparta a Rujano del equipo del Giro, parece que descubren ahora que el venezolano tiene problemas con el dopaje, la palabra que explica toda su irregular carrera. También les pasó lo mismo con Mosquera y Riccò. Ya no cuela.
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Una magnífica foto de Samuel Sánchez, que ya reconoce que va al Giro a por una etapa.
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Estas cosas pasan. En su momento, no desautorizó la colecta en su nombre, pero ahora dice que no tiene nada que ver.
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Deco, futbolista brasileño nacionalizado portugués, da positivo por fuorosemida -un enmascarante- con 35 años y jugando en el actual campeón de la liga brasileña más importante. Lo más interesante es que los medios españoles han destacado casi unánimente su pasado en el FCB, cuando la realidad es que estuvo más tiempo con Mourinho (por ejemplo, cuando ganó la Copa de Europa de 2003 con un Oporto que parecía la RDA) que con los catalanes.

29 abril, 2013

El Sky, en sus marcas y marcos para el Tour 2013

Una portada humillante para este deporte
Lo obligado es contar que Froome ha ganado por fin una vuelta por etapas de una semana, tras haber sido segundo en dos de tres semanas, pero es casi mejor enmarcar todo dentro de la operación de propaganda con la que intentan inocularnos que el Sky es blanco, limpio y creíble.

El Tour de Romandía es una carrera peculiar cuyas vicisitudes no han cambiado mucho desde este post de hace años. De hecho, fue profético puesto que ese año Valverde ganó, pero todos sus resultados fueron anulados por el dopaje de la Operación Puerto, y el triunfo fue para Spilak.

El esloveno, entonces una joven promesa, no ha alcanzado las expectativas hasta este año, donde está siendo una de las sensaciones de la temporada: 4º en Andalucía (y segundo en dos etapas), 6º en P-N, 1º en GP Indurain con una grandísima fuga, 4º en la Itzulia, y ahora 2º y una etapa, como en 2010, en Romandía.

Nada más lejos que desear un final semejante a la edición de 2010, más que nada porque no me imagino al Sky ("el equipo científico") dejando una bolsa de sangre de 2004 en un piso-patera para que fuese encontrada dos años después. Si es el equipo basado en el nuevo ciclismo y en la ciencia, supongo que habrán dejado atrás las cajas de cartón y la identificación con rotuladores.

Froome ha ganado la carrera desde el principio hasta el final: ganó el inusual -y muy bonito- prólogo en subida, la típica desde un valle hasta una ladera. Le dio tiempo, en sólo 7 km, a doblar a Dani Moreno, fresco vencedor de la Flecha Valona cinco días antes. Y dio tiempo a todos: 6" a Talanski, 12" a Kiserlovski, 15" a Porte, 16" a Costa y Valverde. Subió como un perro rabioso, fuera de sí, y si a alguien le parece ofensiva la metáfora, que recuerde que sus compañeros le llaman "el perro". Será que algunas cosas no se han dejado atrás.

Como todo en este corredor y su equipo es de chiste negro, como el color de su indumentaria, fue su primera victoria contra el reloj, y eso que dicen que es su especialidad. Meersman ganó una etapa, al día sigueinte se le escapó Navardauskas y sólo pudo ser tercero, y al tercer día volvió a ganar: otra característica de Romandía es que caen etapas a pares, como el año pasado con Luis León Sánchez. No, no suele venir mucho sprinter.

La etapa de montaña del sábado se vio cercenada por la nieve, al no poder realizarse el segundo paso previsto por el durísimo Col de la Croix, uno de esos que sin tener especiales características, siempre propicia desvanecimientos y sorpresas. Mi paso preferido fue en el Tour de 1997, cuando la etapa que acabó en Freiburg. En esta ocasión, el final estaba en la estación de esquí de Les Diablerets, donde no se llegaba en la carrera ¡desde 1996!.

Aquel año ganó Gontchenkov, aquel extraño ucraniano del Roslotto que durante ese año fue la sensación del pelotón, y que después no volvió a hacer absolutamente nada, retirándose del ciclismo con 29 años. Este año ha ganado Spilak, que atacó repetidas veces y que se fue acompañado de Froome, mientras por detrás eran incapaces de organizar la persecución. Sí, ni Costa ni Valverde se organizaron para que uno trabajase para el otro, demostrando que las lecciones del Garmin no llegan a Navarra, y mira que desde Girona sólo se interpone Lleida y Huesca.

La extraña pareja eslovena-keniata llegó a meta con 1´03" sobre el resto de favoritos, si es que había alguno después del prólogo. La etapa fue para Spilak, uno de los tres mejores corredores del mundo cuando hace mal tiempo, lluvia y frio, y al día siguiente la crono final fue para Tony Martin, que sencillamente es el mejor contrarrelojista del mundo, porque es un especialista y no un corredor multiherramienta.

Como podrán ver, la carrera fue así: ganó el Sky predestinado, relevando en el palmarés a otro Sky. Segundo Spilak, que ya había sido segundo (luego primero) en 2010. Tercero Rui Costa, repitiendo la misma posición lograda el año pasado. El Quick Step se llevó tres etapas de seis posibles. En el resto, catenaccio del Sky, que para eso había llevado a la carrera a Kiryenka.

En el Sky siguen diciendo que el jefe de filas para el Tour es Froome. También algunos suculentos desentrañadores afirman ver una correlación clara entre que Evans y Wiggins ganasen en Romandía los dos últimos años, y después fuesen a ganar el Tour. No se, me parece más relevante pensar que el año pasado Froome ya fue segundo en París.

También me parece relevante que alguien que disputó el Tour 2008 en el más absoluto de los anonimatos -subiendo Alpe d´Huez en 51´, un tiempo de sprinter-, apenas roto por el escándalo de dopaje en su equipo (Dueñas, Cárdenas, Longo Borghini) sea el máximo favorito para la edición de 2013, cuando acaba de ganar su primera crono y su primera vuelta por etapas.

Sin embargo, la propaganda oficial, empeñada en vender el ciclismo que cambia, sigue sin ver esas cosas, tan evidentes como que el Sky gasta tanto en imagen como en farmacia. Miren si no la vergonzosa portada del mes de mayo en la prestigiosa revista francesa Velò, donde bajo la pregunta de si era mejor el pasado, cometen la tropelía de equiparar, aunque sea gráficamente, a Wiggins con Merckx. Si a esto llegamos, a mí Froome y el Sky me recuerdan a Berzin y el Gewiss, y también darían para una buena portada.

Sin embargo, esta es la marca del Sky: somos limpios, por eso obtenemos estos resultados y con estos corredores. Y este es el marco (paradigma, que diría aquel): un ciclismo que cambia, pero que recuerda muchísimo al pasado, no precisamente el de Merckx. Los triunfos preparatorios para el Tour de Wiggins en 2012 se los han repartido este año entre Porte y Froome, pero lo que importa es que están repitiendo las mismas marcas. No se si merecerá la pena ver el Tour, porque ya sabemos el final.
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La semana pasada también se disputó la Vuelta a Turquía, que crece año tras año, sino en participación o atractivo, al menos en seguimiento y cobertura. Las típicas etapas para los especialistas del género Greipel y Kittel (los alemanes siempre han querido a Turquía, y al revés), y la general para el local Sayar, enrolado en el mismo equipo que el ganador en 2012, un búlgaro trotamundos que después dio positivo. La verdad es que la etapa del viernes subió completamente loco, el año pasado casi fue farolillo rojo y dice que ha superado una lesión que casi le aparta del ciclismo...
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Interesante entrevista a Gárate, como suele ser. El que fue durante algunos años uno de los mejores gregarios del pelotón ya tiene 37 años y muchos compañeros de generación jubilados sigue teniendo un envidiable ojo clínico para analizar su deporte y profesión. Fíjense en este extracto:

*(sobre que Gesink vaya al Giro) "quizá se debía ir antes, pero en Holanda la prensa empujaba mucho hacia el Tour. Allí debes tener mucha suerte de no caerte. El Giro es quizá menos violento en este sentido".

*"Quizá los medios deben dejar de darnos tantas hostias y arroparnos un poco más porque han sido parte del juego y ahora deben sumarse al cambio que lideramos los demás, y no tirar de la cuerda hacia el otro lado" (el subrayado es mío)

La entrevista es altamente recomendable, y si sólo tienen que cliclar en un enlace este mes, que sea este.
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Walsh perpetra en el Sunday Times otro artículo-lametón sobre el Sky y Wiggins. Es de una indecencia terrible, y no hace falta que se tropiecen con la excusa del paywall para no opinar: fíjense en el titular. "Cuando la gente dice que me dopo, están diciendo que estoy mintiendo a mis hijos". A esos argumentos hemos llegado, a esos argumentos. Bueno, quizás nunca hemos salido de eso, como bien supo hacer Basso, capaz de sacar el cáncer de su madre, su familia y hasta la sandía.
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Entrevista a una "agente antidopaje", aunque este no sea el tema central. Ojito a como elogia a Eufemiano Fuentes:

El señor Eufemiano Fuentes hizo primero la especialidad de ginecología, lo que pasa que en su día se metió en el mundo deportivo, para el que se preparó mucho. Para poder administrar dopaje a las personas bien tienes que ser muy buen médico del deporte y conocer muy bien cuándo poner una sustancia, dónde, en qué fecha y demás.
 Más claro, agua. Un héroe en su campo y entre sus colegas, que como recordarán redactaron un manifiesto común contra el médico canario y sus prácticas. Y qué decir de ese colegio de médicos, que lo repudió públicamente y canceló su inscripción colegial. Y si no lo recuerdan, estarán también en lo cierto.No obstante, tengan presente este suelto de hoy: quien lo dice, a quien lo dice y en que términos lo dice. Ah, también que lo dice en 2013.
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Greg Norman, ya muy viejuno y fuera de juego, pide controles de sangre en el golf. Un deporte tan de caddies, tan de club, tan...tan...golf, no creo que pase por eso tan viscoso. Es una cuestión de escoger bien los hierros, y da igual que haya o no anemia.
 

22 abril, 2013

Las Ardenas que vivimos peligrosamente

Vaughters, muy integrado en Girona
Si antes de empezar el ciclo de las Ardenas alguien les hubiese dicho que apostaba porque la Amstel la ganase un cliente de Ferrari que con 27 años ficha como gregario, la Flecha un gregario de J. Rodríguez que sigue mejorando camino de los 32 años -como su líder, que es aún más viejo- y la Lieja un corredor irlandés que vive Girona como propia -con lo que eso conlleva-, sin duda habría llegado a la misma conclusión que yo: ¡es el ciclismo que cambia!.

En la carrera holandesa, muy favorecida por el cambio de trazado imitando el Mundial 2012, Roman Kreuziger se llevó la victoria. Absolutamente nadie contaba con el, y lo hizo con un buen numerito. Atacó a 17 km. de meta -Astarloza estuvo escapado todo el día, más de 230 km- y llegó en solitario a meta.

Había estado en País Vasco de manera anónima y, aunque había logrado ser quinto hace unos años con el final en el Cauberg, sus dos últimos años en el Astana no fueron muy buenos. Además, en el informe Usada aparece identificado como cliente de Michelle Ferrari desde la tierna edad de 21 años, cuando en 2007 ya acudía a las concentraciones del médico dopador.

Será eso lo que explica que al año siguiente fuese 2º en Romandía -que llegó a ganar en 2009- y, especialmente, ganase la Vuelta a Suiza con un numerito increíble, la cronoescalada al Klausenpass. O que debutase en el Tour con un notable 12º puesto final. Kreuziger lo prometía todo, y se ha quedado en un gregario de Contador, que se ha rodeado en su corte de -es la casualidad, ¿eh?- de antiguos clientes de Ferrari, ese médico con el que el madrileño nunca ha tenido que ver.

Un gregario que gana una clásica de las Ardenas con 27 años. Vamos, que a lo mejor endereza su carrera, lagunar desde hace años. Mientras el checo hacía camino, en el Cauberg Gilbert lanzaba un ataque como el que le dió el Mundial y, como entonces, Valverde iba mal colocado, pero con unas piernas excelentes que le permitieron cubrir la distancia con Gerrans a rueda.

En el 1´5 km de falso llano añadido tras coronar la única montaña de Holanda la única incógnita, porque la victoria ya se les había ido, era saber si conseguirían llegar con ventaja sobre el numeroso pelotón que la nueva configuación propicia: así fue, pero por un estrecho margen. Ganó Valverde, pero como siempre otro había entrado por delante.

Es un pena ver a un corredor con las características del murciano, que bien dirigido y mejor asesorado en el asunto de su bolsa de sangre podría haber marcado unos registros históricos en este tipo de carreras, conseguir su enésimo puesto de prestigio, que no su enésima victoria. Con ese sprint. La ligerísima ventaja con la que llegaron a meta también permitió que Gerrans fuese tercero, aunque en la foto se confunden todos con el pelotón principal.

La misma emoción adicional que ha aportado el cambio de recorrido de Amstel es de la que carece la Flecha, una carrera de sólo 200 km. sublimados en un patapúm p´rriba todos los años. Betancur atacó en la base e hizo la mayor parte de la ascensión pareciendo que iba a ganar, para ser devorado en los metros finales.

En el pelotón, Gilbert lo hizo todo, y lo hizo todo mal. Como si no hubiese corrido jamás la prueba, como si no hubiese sido durante dos años seguidos en el mejor uphill finisher del pelotón de manera incontestable, se quemó de una manera absurda en una subida como Huy, que premia al que mejor sabe aguantar sin saltar hasta el momento final.

El campeón del mundo puso un ritmo frenético que quemó a Sagan y, finalmente, a él mismo, que perdió 10 posiciones en los últimos 100 metros, completamente quemado, aunque no tanto como el espectador que asistió al triunfo de Dani Moreno, natural de Móstoles, amigo de Jesús Losa, desaparecido en la etapa de Fuente De y, merced a una rocambolesca combinación de factores, ganador de una Flecha-Valona. Sí, no es una pesadilla: D. Moreno gana una clásica en Bélgica, y no de las menores.

El madrileño que pasó los meses del invierno en Argentina "entrenándose" aguantó perfectamente a rueda y, llegado el momento, saltó para devorar a Betancur, finalmente tercero -no se hundió precisamente en el tramo final- y Henao. Cualquier despistado puede pensar: "hombre, es lógico, está en el grupo B de los mejores llegadores en cuesta, su líder se había caído en Amstel, es el premio a un trabajo entregado"....

Bueno, pues que piense eso: la realidad es que Moreno subió Huy sólo 4" peor que el record de Gilbert en 2011, y mejorando los tiempos de muchos ilustres ganadores aquí, cada uno con su EPOpeya particular: Fondriest, Jalabert, Armstrong, Casagrande, Rebellin....esos genuinos representantes del ciclismo pasado, porque el actual ha cambiado. Por eso Moreno gana. Me dicen que un medio patrio tituló "¡Toma Moreno!". Y tocándose los cojones chulescamente, como el famoso títere que popularizó la desagradable frase.

Visto lo visto, se esperaba lo peor para la Lieja, que este año había quitado la Roche Aux Façons por obras en la calzada. De hecho, mucho medios ponían a Valverde como favorito número 1 (entró 7º en Huy), sin duda una prueba más de que este ciclismo es más creíble y que se han dejado atrás las épocas más oscuras. ¿Valverde? Por favor, si no gana una carrera importante ni rezando...

Y mira que tuvo a buen tiro su tercera Lieja. Eso sí, no le derrotó nada humano. El autor de este insobornable concepto también hizo su numerito a 30 km. de meta, tras haber ¡enviado una nota de prensa! la semana anterior a la prensa adicta sobre que iba a las Ardenas obligado por su equipo, y que no estaba muy a gusto con la decisión. Lo que viene siendo un profesional, vamos.

Tras otras menudencias, la carrera llegó a su fase final con un selecto grupo de corredores donde saltó Hesjedal, que dice que quiere repetir victoria en el Giro. Y yo, ser Rey de España. A mí el Garmin me da asco desde su origen hasta su residencia fiscal y social, pasando por la comadreja de su director, pero si que les reconozco que corren como un equipo, y de una manera raras veces vista.

En el Giro 2012 Vande Velde lo dio todo para que su compañero canadiense no perdiese la carrera en la etapa del Mortirolo-Stelvio; en 2011 Van Summeren también ganó la Roubaix por un juego táctico muy bien interpretado; y, sin irse más lejos, hace unas semanas ganaron la Volta con los mismo protagonistas de hoy, y también con el mismo derrotado: para que después digan que la de este año no fue la mejor edición de la Volta de los últimos lustros.

Hesjedal preparó el trabajo igual que el año pasado en la misma carrera. Su ataque tuvo que ser neutralizado por un selecto grupo al mando de un hiperactivo Betancur, Valverde, J. Rodriguez, Scarponi y su compañero Dani Martin, para el que se entregó trabajando en la fuga que le dio la victoria en la Volta. Eso es trabajo de equipo y, por muy deleznable -y en verdad lo es- que sea Vaughters, es mérito suyo.

Neutralizado en la St. Niklass, el canadiense siguió tirando como un poseso, llevando al grupo ahogado hacia la decisiva subida a Ans, porque detrás Fulgsang llevaba al gran grupo a tope para jugar las opciones de Gasparotto, tercero el año pasado. O las de Gilbert. O las de todos los demás que iban afilando los dientes, porque vaya manera de tirar y no pedir ni un relevo.

Evidentemente, el máximo favorito era Valverde. Evidentemente, nadie quería llegar al sprint con el. J. Rodríguez, felizmente recuperado de su caída y mejorando año tras año hasta cumplir cuarenta, atacó a 1´2 km. de meta. Hizo lo de siempre, pero lo hizo mal: siendo como es el más rápido, podía haber esperado unos cientos de metros más y asegurarse, pero su ritmo fue decayendo y D. Martin lo alcanzó y superó, para ganar su primera Lieja con 27 años.

Valverde esprintó para ser tercero, achando en meta no haber podido responder al ataque de J. Rodríguez porque su cambio eléctrico se estropeó justo en ese momento; será casualidad, pero fue lo mismo que dijo Wiggins cuando el viernes no pudo seguir a Nibali en el Trentino. 1.000 km. de diferencia, distintos equipos y les pasa lo mismo: desde luego, con eso de que los cambios son eléctricos, a lo mejor tienen un virus informático que les ha hecho fallar súbitamente.

La realidad es que Valverde no volvió a estar donde tenía que estar en el momento decisivo. Eso es así, por más que se haya pasado a la cofradía de nada humano le derrota. En todo caso, con su nuevo podio el murciano se convierte en uno de los mejores corredores de la historia de la carrera, con dos victorias, un segundo puesto y un tercero.

Por su parte, J. Rodríguez no le va a la zaga: ha subido seis veces al podio de una carrera de las Ardenas, pero sólo ha ganado una. Después alguien se extraña que, teniendo como tenemos la edad de oro del ciclismo español, no se gane el Mundial desde 2004. Eso sí, un porrón de platas y bronces a cargo de estos dos corredores. Quizás la próxima medalla de metales nobles, incluyendo el plomo, venga a cargo de Dani Moreno.

Dirigiendo a Dani Martin en carrera estaba Erik Van Lancker, que ganó aquí en 1990. Huelga decir que ningún irlandés ganaba una carrera de tanto prestigio desde que Kelly ganase su última Sanremo en 1992. Desde entonces, una larguísima travesía del desierto, de donde parecía que les iba a sacar Mark Scanlon, aquel campeón del mundo juvenil que se retiró con 26 años tras haber competido sólo con equipos franceses, y que vio lo que había y se largó. Desde luego, el ciclismo está cambiando. Ya hay hasta cambios eléctricos, otra cosa que también se había presentado a principios de los noventa.
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No se a qué ritmo seguiré, de momento los sueltos se van a ver muy afectados. También el ritmo de los post. Tengan paciencia. Conmigo.
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La Vuelta a Castilla-León para Plaza, que demuestra que siempre fue un corredor Kelme +1 gratis. Por la calidad y la entidad de sus victorias. Y segundo el paisano Mancebo. Después Ana Muñoz Merino enseña sus pieles por ahí diciendo que quiere las bolsas de sangre de la Operación Puerto para aplicar sanciones. Ejemplares, como ella misma. Toda la carrera olía a hornazo y oveja vieja.
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En el Trentino, gana Nibali a Wiggins.
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A Freire le han hecho una biografía autorizada, que se está presentando estos días en los mejores salones. El libro tiene muy buena pinta, eludiendo los temas escabrosos como es consuetudinario. A la presentación que yo asistí el ambiente fue muy distendido, como corresponde, y lisonjero. A Horrillo ya le habían ofrecido hacer algo parecido para el mercado holandés, y se negó. Hubiese envejecido muy mal. Como todos. Como este.
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La conductora, borracha.

20 marzo, 2013

Este chico es la bomba

Vengo diciendo desde la temporada pasada que Nairo Quintana tiene el don, esa cualidad que se ve en escasísimos corredores cada diez o quince años y que se manifiesta en este corredor colombiano en un capacidad para escalar pocas veces vista.

Ahí están los números: ganó el Tour del Porvenir y el año pasado, de neoprofesional, acabó con seis victorias, algo realmente increíble para sus 22 años de edad y sin ser sprinter.

Etapa y general de Murcia; etapa y general de la Ruta del Sur; etapa del Dauphiné con final en Morzine y subiendo el Joux Plane, donde lanzó un ataque que no pudo seguir ninguno de los favoritos; y el Giro de Emilia, un triunfo que aporta calidad y exotismo, y que da buena muestra de que no estamos ante el enésimo escalador colombiano.

De entrada, parece que no comparte una de las más desafortunadas características de sus compatriotas: no se cae y baja bien, como demostró camino de Morzine. Además, derrocha clase subiendo, como demostró en la Vuelta a España que completó como gregario de Valverde, y donde en la etapa del Cuitu Negro lanzó un ataque entre punki y suicida nada más que empezaron las rampas asesinas de la pista de esquí asfaltada para la ocasión.

Ayer la Volta llegaba a Vallter 2000, estación de esquí escasamente frecuentada por nuestro deporte, a pesar de que ofrece características muy apreciables para el ciclismo y, algo nada desdeñable en Pirineos españoles, es bonita para el espectador. Esta ocasión el paisaje estaba completamente nevado, pero el espectador habrá podido ver que a) había árboles b) había curvas de herradura. Lo dicho: no parecían los Pirineos que suele haber en España.

La etapa transcurría entre un bostezo tan perenne que hasta el notable Juan Carlos García, el mejor comentarista de ciclismo de RTVE, lo decía abiertamente. Tampoco se podía esperar más en una etapa de marzo con final en un puerto de casi 2.200 metros de altitud, pero al menos si que algo de movimiento de corredores que no están por la general. Ni eso.

Van den Broeck, ese corredor extrañísimo que va camino de los treinta, quiere subir al podio del Tour y todavía no ha ganado nada en su vida, atacó a tres km. del final; en el pelotón tiraba Danielson, al que los seis meses en la nevera por confesar que se había dopado durante años y años (pero después lo dejo, ¿eh?) le han sentado estupendamente: tanto, tanto, que incluso atacó poco después.

Hubiese sido espectacular que se hubiese llevado la etapa: 34 años, trayectoria de sputnik de manual y, especialmente, por ser vecino de Girona desde hace una década, característica que antes se destacaba con orgullo y que ahora se dice con la boca pequeña y como silbando al viento. Sin embargo, poco después de ser neutralizado, atacó Wiggins en persona.

Lo del Sky y el SRM es para hacerlo notar: en cuanto ven su distancia, saltan como cohetes. Wiggins saltó a 50 metros de la pancarta del último km.(4´15"), y el único que pudo seguirle en primera instancia fue Nairo Quintana, que ni siquiera abría la boca ante los continuos cabeceos del borracho espóradico británico. Dio una sensación de poderío raras veces vista en el ciclismo, aunque mirando atrás a ver donde iba Valverde.

Tanto su jefe de filas como J. Rodríguez enlazaron al poco, pero después de Thibaut Pinot, otro joven que viene con mucho talento. El corredor local, al que se le atragantan este tipo de llegadas por su altura y longitud, atacó a 500 metros de meta saltando desde detrás, a lo Probenecid, pero una vez más Quintana demostró una genialidad.

Merece la pena ver el vídeo del anterior enlace: sin dejar que J. Rodríguez llegase siquiera a ponerse a su altura -iba segundo tras Wiggins- Quintana se abrió, se puso delante del corredor del Katusha y, con una facilidad asombrosa, incluso valverdiana, se fue directo a la meta: tomando la curva por el lado más largo, cometiendo otros errores menores, pero suficiente para llegar con 6" -que no es mala cosa para la poca distancia y pendiente- sobre los otros favoritos.

Ahora Valverde es el líder de la Volta -la carrera no da bonificaciones ni hoy ni mañana, también con final en alto- 4" sobre Wiggins y J. Rodríguez, y 7" sobre el duo del Lampre Scarponi y Niemec, que tendrán que intentar algo camino de Port-Ainé. Sexto es Quintana, a 26". Mañana tiene terreno para poner la carrera a su favor, pero ya saben eso de las jerarquías y ¡ay!, ya saben el director que tiene Movistar, no precisamente un revolucionario. Solo queda confiar en que no tarde en darse cuenta del auténtico talento alpha que tiene en sus filas, uno de esos que se ven cada década o más.
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En Banyoles volvió a ganar Meersman, igual que hizo Albasini en la Volta 2012: las dos primeras etapas de la carrera ProTour, para un mismo corredor, no precisamente un plurivittorioso. En los noventa pasaba igual con Outchakov y similares. Parece que hay un patrón constante en la prueba.
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A través de Flandes, el antiguo GP Waregem, se disputó este miércoles bajo un frío intenso y con unas condiciones bastante lastimosas, con los corredores llegando a meta como si saliesen de la mina. En la carretera se vio la lucha entre los segundos y terceros espadas de los grandes equipos, que tampoco es decir mucho.

Stannard, el sputnik del Sky, volvió a ser decisivo como en la Sanremo del sábado. Mientras su compañero Hayman (el amigo de Flecha que también hizo el cambio entre Rabobank y Sky en 2010, como Leinders) estuvo escapado todo el día y al final fue tercero en la carrera -acaba de bajar de Tenerife, es normal-, el británico campeón del mundo de persecución se encargó de echar abajo un ataque de Voeckler entre los fugados a seis km. de meta.

Parecía que el sorprendentemente transformado francés iba a llegar solo en un considerable numerito, pero fue rebasado por el pelotón en los últimos 20 metros, donde literalmente dejó de pedalear. Ya había estado mirando atrás bastante, en contra del manual ciclista. La victoria fue para Gatto, el ciclista pasado a profesionales muy joven en el Gerolsteiner de Rebellin, del que era gran amigo.

El año pasado redescubrió el norte dentro de la operación Pozzato-Vini Fantini, donde los corredores del horrible maillot volaron por Bélgica en apoyo de su líder. A Gatto parece que todavía le dura la forma: es el primer italiano que gana la carrera, continuando la buena racha transalpina iniciada por Paolini en Het Niewsblad.
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Aquí tienen la prueba: Lefevre explica que Cavendish tenía pensado abandonar en la Sanremo, pero cuando le dijeron que tampoco se subía La Manie -la subida introducida hace pocos años para que no hiciese un zabelato con la prueba- se animó a continuar. Por eso esta edición de la carrera es una edición fraudulenta, aunque el responsable del desmán resultante siga sacando pecho de una manera que sólo se puede calificar de italiana. Concretamente, de italiano calvo con cadenas y anillos de oro, fardagüevos y ligando con tías 20 años más jóvenes en la playa de Rímini.

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Arribas, de siempre el propagandista oficial de la versión oficial de las cosas, se saca de la manga un artículo donde desmiente la "leyenda urbana" de las bolsas desaparecidas de la Operación Puerto. Recordemos que es el mismo que escribió lo de "están todos, menos Valverde", o el de la defensa numantina del murciano y del pinteño. No se que tendrá que decir ante la pregunta parlamentaria que hubo en su día, y donde quedaba bien claro que ni siquiera había un recuento oficial del número total de bolsas. Ahora sí: lo dice Arribas, que es como si lo dijese el poder directamente, y están casi todas identificadas. Lo dice El Poder.

Por cierto, en esa relación de nombres, ¿donde está Klaus? Ahhhhhh....que no está. Acabáramos.

19 marzo, 2013

Sorensen, otra confesión mal entendida y peor aprovechada

Su compañero en la tele danesa se olía algo...
Por esa tormenta sobre el dopaje en el ciclismo -y sólo el ciclismo, porque también en los países luteranos no se tocan otros deportes- que azota desde hace semanas a Dinamarca y Holanda por los vasos comunicantes que suponen el Rabobank y Rasmussen, un histórico de la negación y la mentira como Rolf Sorensen ha acabado confesando su dopaje, con unas cautelas que hacen despreciable su testimonio.

Según el danés, se dopó esporádicamente durante los noventa con EPO y cortisona, pero nunca con transfusiones de sangre o lo que el llama "doping duro", a pesar de que Danny Nelissen afirmó que en el Tour 1996 el Rabobank -era la primera temporada del danés con los holandeses, donde estaría cinco años- iba totalmente drogado.

¿Por qué confiesa ahora? Desde luego, no por cargo de conciencia. Lo hace por el clima mediático que hay en su país y, especialmente, confiesa de esta manera tan fallida porque es comentarista en la tele, igual que también lo es el citado Nelissen, otro que habló y guardó la ropa. Rolf Sorensen ni siquiera ha dado la cara: le ha bastado con escribir una carta a un periódico, donde dice que no dirá nombres ni prácticas.

Aceite de oliva Sorensen, quien sabe si UsPostal
Pues vale. Normal que no quiera abundar mucho, porque es un ejemplo perfecto del cambio médico que supuso la introducción de la EPO en el pelotón a principios de los noventa, gozó de una atalaya excepcional: corrió en la flor de su carrera en equipos italianos, idioma que habla perfectamente y país donde pasa gran parte del año, concretamente en Toscana, muy cerquita de la residencia de Cecchini. Al parecer, cultiva olivos y vende su propio aceite, al mismo tiempo que hace de pastor a todos los escandinavos que quieren dar el salto a la mejora deportiva.

Compara su relación con el doping con la de un fumador social (ese que sólo fuma cuando sale o en bodas, banquetes y bautizos, si es que existe), descargando cualquier responsabilidad y, por supuesto, sin poner en entredicho sus grandes triunfos, que fueron bastantes para uno de los corredores más elegantes de su época, la misma sobre la que ningún español quiere aportar su testimonio.

Pasó a profesional en 1986 con 21 años sin haber brillado particularmente en categorías inferiores. De 1´87 metros de altura, no se esperaba gran cosa de un corredor que al año siguiente, y todavía enrolado en un equipo menor italiano, ganó la Tirreno-Adriático. Este triunfo le valió fichar por el Ariostea, el equipo de Martinelli que siempre careció de interés para las generales de grandes vueltas, el mismo que le sobraba para cazar etapas a pares.

De fondo, cerámica Ariostea
Subía bien, era fuerte contra el reloj y al sprint podía imponerse a los mejores si antes había habido desgaste. ¿Un referente actual? SMS Sánchez, aunque ya le gustaría al murciano llegar a conseguir la mitad del palmarés del danés. En 1991 acaba segundo en Sanremo, tercero en Flandes y Lieja, y está cuatro días líder del Tour, hasta que tiene que abandonar con el maillot amarillo por rotura de clavícula.

Como recuerda Carlos de Andrés habitualmente, el danés dejó una frase enigmática sobre ese incidente: "no se lo que hubiese pasado sin mi caída, me encontraba muy fuerte". Estamos hablando de un corredor de clásicas que jamás logró puesto alguno en la general de una carrera de tres semanas. Debía tener algo que pensaba que el resto no tenía: será por eso que su equipo consiguió en ese Tour ¡cuatro etapas! con cuatro ganadores diferentes, incluyendo la CRE.

Y cómo las ganaron, claro: hay que recordarlo. En tres días consecutivos: después de que Indurain cogiese el maillot amarillo en Val Louron, al día siguiente ganó Cenghialta, después Argentin y por último Lietti, un auténtico paquete que no volvió a hacer nada más en su vida. Tres días seguidos de Ariostea en el podio. Tenían algo. Suerte, seguramente.

Parecen bicis, pero son Ferraris
En el 93 Sorensen pasa al Carrera con Martinelli, ese sabio que sacó de la manga y de la farmacia a gente perenne como Luttenberger, Pantani, Beat Zberg -otro Rabobank y Mercatone Uno que estaría bien que hablase- y que llevo al caduco Roche a ganar una etapa del Tour de ese año, la última para el ciclismo irlandés. Nuestro protagonista aprovechó para ganar la Lieja, una edición increíble en un mano con Rominger, otro con el que compartía métodos y preparación, al que literalmente fundió. Sólo duro un año.

En el 94 lo vemos en el GB-MG, la unión de Ferreti con Lefevre, ese director que tampoco sabe nada de dopaje y por eso sigue en el pelotón al frente del Quick Step, igual que Martinelli hace lo propio al frente del Astana, sólo un escalón por debajo de Vinokourov. Ganó una etapa en el Tour al ONCE Neil Stephens, que hizo un Barredo-Burghardt ante el danés, "en un Tour que no ha salido bien a los de Manolo Saiz", que literalmente se arrastraron por la carretera.

Tour 1994 y 1996 para el ONCE: no anduvo ninguno del equipo
En el 96 pasa al Rabobank, donde su número de victorias y buenos puestos decrece sobremanera, salvo por el fogonazo increíble de ganar Flandes en 1997, en una de las mejores carreras ciclistas que se recuerdan, fundiendo a Jalabert y fugado todo el día. Hasta la Sanremo de Freire en 2004, fue la mejor victoria de los holandeses. También fue plata olímpica en Atlanta 96, donde provocó el corte que se jugó los metales.

Como ven, pocos corredores como Sorensen podrían explicar mejor como se introduce la EPO en el pelotón, sus efectos y cómo cambia el ciclismo. No parece que quiera contribuir mucho a aclarar la historia de este deporte. Mantendrá su puesto de comentarista televisivo, por supuesto. Porque este deporte no tiene remedio mientras no se aparte y vilipendie a quienes han vivido de la mentira toda su vida, incluyendo cuando dicen confesar. 
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Primera etapa de la Volta, Calella-Calella como el año pasado. Bajando la C-61 que comunica el interior con la costa a la altura de Arenys de Munt, el Sky -que ya había puesto su trenecito subiendo el puerto de tercera- corta el pelotón y se plantan en meta 12 destacados con 28" de ventaja sobre el pelotón. Casi todos los favoritos (J. Rodríguez, Gesink, Scarponi, Valverde) en el corte,  para que gane Meersman al sprint, tras la pésima colocación del murciano, que entró tercero regalando 6" de bonificación.

El Sky emplazó tres corredores delante: Cataldo, que parece otro desde su cambio al equipo de negro, y que destrozó el pelotón en la etapa de montaña de Tirreno; David López, que directamente es otro corredor respecto al de hace unos meses; y Wiggins, del que viendo las imágenes de la llegada se puede decir que se metió en el sprint con toda la intención. O la UCI para esto o va a ser peor que el Gewiss.
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(Relacionado con lo anterior) Algunos Sky se están poniendo muy nerviosos, fíjense si no en este twitter de Richie Porte:

Disparan al mensajero. Seguramente se refiere a Backsted, comentarista -y muy bueno- en Eurosport UK, la emisora que está retransmitiendo la Volta para el público inglés, y que dejó comentarios inequívocos sobre lo que le parecía el rendimiento del equipo de Porte durante la pasada Sanremo mutilada. Supongo que con la etapa de ayer de la Volta serían parecidos. Comentarios que serán opiniones, pero que reflejan la realidad de lo que se vio. 
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#BrandySchleck niega lo de Munich y, paralelamente, RadioShack anuncia que deja el patrocinio del equipo formado en torno a los dos hermanos caídos en desgracia porque....porque realmente ellos llegaron para patrocinar a Armstrong, y miren con lo que se han quedado. Asimismo, Vacansoleil anunciará a finales de abril si continua el patrocinio de su equipo ciclista, que a día de hoy compite ferreamente con Euskaltel en el dudoso honor de no haber ganado ni una carrera en lo que va de año.
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Alex Rasmussen, que seguramente recordarán por su peculiar historia, ha cumplido su sanción de año y medio por haberse saltado tres controles antidoping. Nunca se movió de Girona, y siempre mantuvo la calma-omertà exigida. ¿El premio? Fichaje inmediato por el equipo local Garmin, que ya lo había contratado en 2012 "sin saber nada". Vuelve como si nada hubiese pasado: al mismo equipo, con las mismas costumbres. De hecho, dicen que lo van a llevar a las clásicas belgas de esta semana....
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(relacionado con lo anterior y con el ciclismo que cambia) La primera etapa de la Volta también sirvió para el retorno a competición de Vande Velde, Zabriskie y Danielson, los tres corredores avecindados en Girona y sancionados con seis meses de sanción por confesar su dopaje dentro de la investigación de la Usada sobre el UsPostal. Han vuelto con el equipo que tenían, el Garmin dirigido por Vaughters y epítome de la hipocresía del ciclismo. Sanciones de por vida ya, no hay otra solución.
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Con motivo de la Sanremo, los medios se acuerdan de Freire. Arribas en El País le pregunta por el dopaje de equipo en el Rabobank, y Freire pretende hacernos creer que nunca vio nada; es más, su última respuesta abarca también sus años en el Vitalicio y en Mapei. No gana nada diciendo lo contrario, salvo dignidad.

En Deia van más a lo vasco, simplemente el deporte y la competición. Nada de asuntos espinosos. Ambas entrevistas resultan deliciosas en su conjunto por la resolución que tiene Freire para hablar de los detalles y asuntos que le conciernen, y son francamente recomendables por sus verdades como puños. Incluso por sus mentiras. Como puños igualmente.
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"Nadal, de asombro en asombro", titula el propagandista de El País para tenis. El mismo no parece creerse lo que escribe, especialmente las estadísticas. Y termina "se llama Rafa Nadal y sus resultados dicen que ha vuelto para quedarse". Con el personal, como los periodistas.
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Tiger Woods y Lindsey Vonn son la nueva parejita Nike, como en su día intentaron vender -en contra del más mínimo sentido común y del más elemental gusto estético- a Sergio García y Martina Hingis, entonces parejita Adidas (creo). El mundo del deporte se parece cada vez más al de las celebrities de la música, auténticos peleles sin cerebro y con todos sus derechos, hasta los más íntimos, en manos de la multinacional que posee su derecho de pernada, nunca mejor dicho. Me pregunto si lo de Sheryll Crown y el cowboy fue también algo parecido.
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Estos días la comisión del COI visita #noaMadrid2020. Están recibiendo una pleitesía indecente de todas las autoridades españolas. Al mismo tiempo, se hospedan blindados en la planta 28 -reservada en exclusiva para ellos- del hotel Eurostars de Madrid, ubicado en una de las cuatro torres semivacias que se edificaron sobre la antigua ciudad deportiva del Real Madrid. Toda una metáfora.

La alcaldesa de Madrid, que ocupa el cargo por su valía y no por ser la mujer de quien es, afirma dentro de su sabiduría que "en Londres, durante el trimestre en el que se celebraron los Juegos, el PIB subió un punto, a lo que habría que sumar algo tan intangible como la repercusión que tiene la retransmisión de unas Olimpiadas en todo el mundo". Sí, todo es intangible. 

Note también el lector que ningún medio discrepa de la propaganda oficial, y que ningún medio publica los nombres de la comisión del COI, no vaya a ser que alguien tenga la iniciativa de escribir al namibio Frankie Frederiks para decirle la vergüenza de que un país en quiebra económica técnica y con sajamientos brutales a la educación y la sanidad se candide para unos JJ.OO. Por tercera vez consecutiva. O sexta, si contamos la chirigota sevillana que dejó detrás un estadio de tamaño olímpico que no tiene uso.